Nowości
28 maj 2013
Telemundo
Los Angeles
EFE
Impactan los niños descarnados
La exposición de las imágenes han causado polémica
Viena - La inocencia rota de los niños, la violencia y la deformidad son algunas de las reflexiones que aborda el artista hiperrealista austríaco Gottfried Helnwein en su primera retrospectiva europea, que ha causado un gran impacto en el público de Viena. Más de 150 imágenes repletas de motivos inquietantes se pueden visitar hasta el próximo octubre en la exposición que el Museo Albertina dedica a este artista, que ha trabajado con el controvertido músico estadounidense Marilyn Manson y la banda alemana Rammstein.
"Esta retrospectiva es muy interesante porque supone una especie de viaje en el tiempo a trabajos que hice hace treinta o cuarenta años, y la pregunta de todo artista siempre es: ¿aquello que realicé aún perdura?", señaló Helnwein en conversación con Efe.
La galería presenta una amplia variedad de trabajos que abarcan desde sus inicios, donde predominaban las ilustraciones y las acuarelas, hasta obras más recientes: gigantescas pinturas que ocupan una pared entera.
"Para mí, el museo se ha vuelto muy importante, más incluso que al principio, porque las personas pueden ver allí el original", precisó Helnwein, añadiendo que el hecho de contemplar un cuadro en directo produce un efecto muy distinto a verlo por internet.
Más sombras que luces, explosiones, armas de fuego, muerte, desolación o dureza conforman la tónica de una exhibición en la que la temática del sufrimiento infantil cobra el máximo protagonismo, y que se refleja una y otra vez a lo largo de toda la muestra.
"Los niños fueron el tema que siempre me movió antes de comenzar a pintar, (...) y el maltrato masivo a los niños es algo que nunca me soltaba. El arte me pareció el único modo de manejar lo que me preocupaba", explicó el autor.
Al público no le queda más remedio que enfrentarse a numerosas imágenes que presentan a niños ensangrentados, con heridas desgarradoras o con la cabeza vendada, cuyas miradas rebosan desesperación y que provocan sentimientos encontrados en quienes las contemplan.
Destacan las series "Los Desastres de la Guerra" (2007-2011), inspirada en Francisco de Goya (1746-1828), o "El Murmullo de los Inocentes" (2009-2011), que describen precisamente esa fragilidad infantil que resulta de despojar a los más pequeños de su inocencia en medio de un mundo de adultos.
"Me impresiona mucho el realismo de las imágenes, son motivos muy dramáticos", comentó a Efe un espectador tras haber recorrido las numerosas salas en las cuales se despliegan los cuadros del autor.
Helnwein, artista multidisciplinar que también cuenta con una abundante producción de obras fotográficas, dota sus trabajos de gran autenticidad y de una crudeza apabullante.
Se pueden encontrar incluso representaciones del famoso ratón Mickey o de otros personajes infantiles que, lejos de parecer tiernos o divertidos, más bien inspiran una tétrica inquietud, en su línea de simbolizar a los niños como víctimas.
"Desde muy temprano desarrollé el contraste del claroscuro, y es un elemento esencial porque focaliza aquello que me es importante. Con la luz se puede dar más forma que con cualquier otro elemento", comentó el artista en referencia a su técnica.
Helnwein, nacido en Viena en 1948, se crió en el seno de una familia católica y es considerado actualmente como uno de los artistas más controvertidos de su generación.
Además de pintar o de fotografiar, ha ejercido de dibujante, muralista, escenógrafo y escultor, y se ha servido de numerosos soportes y medios a la hora de elaborar su producción artística.
Su estética ha atraído al mundo del pop-rock, y colaboró para algunos grupos musicales como The Rolling Stones, The Scorpions o el alemán Rammstein, para quienes ilustró portadas de sus álbumes.
En esta retrospectiva se puede apreciar el interés del artista por explorar los temas más tabú de la sociedad, la política o la historia, como lo son sus perturbadoras alusiones al régimen nazi o su provocadora serie "Autorretratos".
"Para mí, la obra de arte no finaliza hasta que no se expone ante el público, y hasta que no puedo ver y sentir las reacciones de la gente", dijo el pintor.
La obra de Helnwein ha sido reconocida con galardones artísticos como el Premio Theodor-Körner (1974) o el Premio Kardinal-König (1971).




Powrót do góry